¿Qué hacer? Es algo que nos preguntamos a menudo, yo lo hago constantemente, y he aquí parte del dilema, ante el cual me encuentro.
Hay días que me pregunto, si soy digno, o no lo soy. Y de donde viene la dignidad, con los errores, que llego a cometer en el día a día. Con un ego que en determinados momentos, llega a comerse, todo lo que tengo de humanidad. Y me inflo cual estrella del alba, seguro en mi grandeza, momentos en los que se ve el mundo como algo pequeñito, pero en los cuales, al ser tan pequeñas las cosas, no se pueden apreciar como merecen. Uno de esos errores, fue decidir ignorar, a la persona que mas cara me es por al menos un año, aunque hay, días, que creo que fue lo correcto, otros, no veo como una decisión así pudo ser la correcta. Pero desde luego que la situación era particular, y al parecer sigue siendo particular.
Es sin duda, esa situación, una de mis mayores obsesiones, pues paso sed, la mayor parte del tiempo. Y a no ser que la dieta este formada exclusivamente por frutas, es muy difícil sobrevivir sin beber, durante mucho tiempo. Me encuentro por tanto en una encrucijada, en la que debo medir bien, ¿Qué hacer? . Tal vez, ahí este parte del problema en mi absurda, y constante planificación, de todo lo que hay que hacer, en esa capacidad, que tuve desde niño, para ver un plan de acción, ante cada situación.
Se que por aquí pasan conocidos, desconocidos, y algunos amigos, este tercer grupo, conoce bien la situación, de la cual estaría bien me dieran su opinión, por que, aunque mi punto de vista, permite ver más cosas, cuando tienes tantas cosas por delante, es muy difícil, seguir el camino correcto.