Es maravilloso, ver como la red, de redes, llega a contener tanta información. Hace poco que he encontrado una versión online del Leon Dufour (para los que no lo conozcan es un diccionario teológico), enlace, que creo considerareis, útil. Al menos, yo le voy a dar uso, asiduamente. Como ejemplo os pongo, aquí parte de la primera palabra.

Abraham
Abraham, antepasado del pueblo escogido, ocupa un puesto
privilegiado en la historia de la salvación. Su *vocación no constituye
sólo la fase inicial del *designio de Dios, sino que fija ya sus
orientaciones fundamentales.

1. VOCACIÓN DE ABRAHAM.

En lugar de una mera crónica sobre la existencia de Abraham,
presenta el Génesis un relato religioso en el que se hallan ya las
notas de las tres corrientes de tradición: la yahvista insiste en las
bendiciones y en las promesas divinas, la elohista en la fe a toda
prueba del patriarca, la tradición sacerdotal en la alianza y en la
circuncisión. La figura de Abraham así iluminada aparece como la de
un hombre, al que Dios atrajo a sí y luego lo probó, con miras a
hacer de él el padre, increíblemente colmado, de un pueblo
innumerable.

1. Abraham, elegido de Dios.

La vida entera de Abraham se desenvuelve bajo el signo de la
libre iniciativa de Dios. Dios interviene el primero; escoge a Abraham
entre la descendencia de Sem, le «hace salir» de Ur (Gén 11,10-31)
y lo conduce por sus *caminos a un país desconocido (Heb 11,8).
Esta iniciativa es iniciativa de amor: desde los comienzos manifiesta
Dios para con Abraham una generosidad sobre toda medida. Sus
promesas delinean un porvenir maravilloso. La expresión que se
repite constantemente es: «yo daré»; Dios dará a Abraham una
tierra (Gén 12,7; 13,15ss; 15,18; 17,8); lo colmará, lo hará
extremadamente fecundo (12,2; 16,10; 22,17). A decir verdad, las
circunstancias parecen contrarias a estas perspectivas: Abraham es
un nómada, Sara no está ya en edad de tener hijos. Así resalta
todavía mejor la gratuidad de las promesas divinas: el porvenir de
Abraham depende completamente del poder y de la bondad de Dios.
Así Abraham resume en sí mismo al pueblo de Dios, *elegido sin
mérito precedente. Todo lo que se de pide es una fe atenta e
intrépida, una acogida sin reticencia otorgada al designio de Dios.

Si sabéis, de algún lugar más donde se encuentre online, por favor, añadir el enlace, como comentario.

21 ago 2009- Al parecer ya no se encuentra en mercaba,  pero Danny compartio el siguiente enlace con nosotros.

Leon Dufour // Vocabulario biblico