Hace unos días secuestraron, un barco pesquero español, (el Playa de Bakio), frente a las costas, de Somalia. El caso es que hoy, he escuchado con estupor, que el siguiente paso, de nuestro embajador en Kenia, que se ha desplazado ha Mogadiscio, es hablar de cantidades, y de lugar de entrega. Vamos, ¿donde tenemos la sensatez?, primero permitimos, llegar al barco a 3 Km. de la costa, que suban abordo mas piratas, algo que puede ser excusable, si no disponemos, de medios, en la zona, ni de un teléfono, para hablar con los aliados, que es probable, dispongan de medios. Pero ¿negociar?, a no ser que sea, una forma más de engañar a la opinión pública, y los piratas, mientras un grupo de especialistas, se pone en camino, no es una alternativa.

Ahora mismo en El Playa de Bakio, hay 13 ciudadanos españoles, retenidos, además del resto de la tripulación, los cuales están pasando por una dura experiencia. Quiero dejar claro, que estoy de acuerdo, con que la vida humano es invaluable, pero si cedemos, hoy, mañana también podríamos ceder. La decisión de negociar (salvo, en la loable situación de obtener, más tiempo, cuando desperdiciaste el que tenías), solo pone en peligro, muchas más vidas, de las que una rápida intervención, puede llegar a salvar.

El acceder al pago, es poner una diana, a cada uno de nuestros ciudadanos, que se encuentre, fuera de España. Por eso nuestra, sociedad, junto con nuestro gobierno, parecen tener, un largo camino por delante, para recuperar el sentido, de la realidad, un lugar donde, palabras, y dinero, no son la solución mágica, a todos los problemas.

Es, en estos momentos, cuando nuestro país, tiene la oportunidad, no solo de devolver a casa, a unos pobres hombres, si no de recuperar un poco del respeto de la comunidad internacional, además de evitar, que en un futuro, más personas sean secuestradas.

Esperemos, que por una vez se solucione el problema sin victimas, y sin que ser español, se convierta en sinónimo de cheque.