Hace unos días de la vicepresidenta de la Vega, comentaba estar horrorizada, al enterarse, de que las mujeres junto a las que posaba, no eran hijas del empresario Nigerino, si no tres de sus esposas, y parte de sus 18 vástagos. De esto hay muchas cosas que me llaman la atención, la primera que la poligamia, le horroricé, teniendo en cuenta, las políticas, emprendidas por su partido con respecto al Islam, la segunda, que se ponga como un éxito el dar 50 millones de €, para evitar la marginación de la mujer, en África. ¿Es el dinero una solución? Yo creo firmemente, que el repartir talones, no es más que un parche, el cual hace que la siguiente caída sea, peor, al carecer dichos países del “colchón” cultural necesario. El dinero es cierto ensancha muchos horizontes, pero lo que hace es engordar carteras, no abrir mentes, y mucho menos demostrar a unas pobres personas, no solo que su cultura lleva siglos equivocada, si no que su religión también. Eso no es algo que se vaya a conseguir con esos 50 millones, que por otro lado empleados en infraestructuras de abastecimiento, agua, electricidad, y cosas similares, podría hacer más fácil la vida de mucha gente.
Este lunes, por ejemplo fue el encuentro de la red de mujeres por un mundo mejor, que utilidad, puede tener tamaño derroche de dinero, y medios oficiales, para que la vicepresidenta, se de el gusto de ser embajadora de causas, perdidas. Contra la situación que viven muchas mujeres en África, hay que luchar, pero no, se puede boxear con una mano, ni correr con una pierda, por eso iniciativas, como estas emprendidas desde una u otra parte, están destinadas, a desaparecer, como una onda en el agua.
Tampoco puede entender pobre de mí, como estando en la “desaleración económica, ahora más fuerte” una figura tan importante como la de la vicepresidenta, se dedica a viajar por el mundo, y más por causas, que aunque puedan ser nobles son nimias en comparación con lo que pasa en España. Cuando la invitaron, o se le paso la idea por la cabeza, debió haberse dicho “Que lo haga Moratinos”.
Todo esto tampoco es gran cosa, solo una opinión, vertida con parte de la información, vamos lo que he leído en periódicos, pero aunque un humilde servidor, pueda haber cometido muchos errores tratando este tema. Si hay algo seguro, y es que la sabiduría popular rara vez se equivoca, para arrancar la mala hierba, hay que arrancarla de raíz.