Religión


Hace nada que acabo de ver al Papa confirmar que el próximo encuentro de las JMJ, será el 2011 en Madrid, como ya se andaba comentando, una excelente noticia dada la situación, en la que se viene encontrando nuestra sociedad.

Benedicto XVI

Benedicto XVI

Con todo lo que ha sucedido estos días en la iglesia Anglicana, es necesario, hablar un poco sobre la vocación femenina, primero dejar claro, que solo puedo hablar desde el punto de vista de un hombre, que esta pasando por un momento de discernimiento, sobre su vocación.

Primero aclarar que una mujer, no puede estar llamada al sacerdocio, tal vez sienta una llamada, a consagrar su vida, o a servir a Dios, que en estos tiempos confusos, le parezca llamada al presbiterado, pero esto, lo digo por experiencia, el alcanzar discernimiento, una vez sientes la llamada, no es nada fácil, y la obediencia que viene después, es aun más complicada. Generalmente entrando en este tema se pone como ejemplo el que Cristo, solo eligiera a varones, como Apóstoles, algo a lo que se suele replicar, con el papel de la Virgen, con como Jesús, se acerco también a las mujeres, que también le seguían, algunas con tanta o puede que más, devoción que Apóstoles, sin embargo solo eligió a los Apóstoles, no voy a entrar ha hablar si esto se debe, o no, a temas culturales, de la época, porque no soy quien para pensar en los motivos que Nuestro Señor tendría, más adelante, os dejo, enlaces, a documentos oficiales, al respecto, que pueden ser esclarecedores.

Yo quiero centrarme en el sencillo hecho de la Liturgia, uno de los pilares de la Fe, se comenta en algunos lugares que al ser realizada la última cena durante, la cena Pascual Judía, aparte de los Apóstoles habría también mujeres, esto fuera así, o no, poco importa, pues no justificaría el presbiterado femenino. Creo que todo el mundo, hemos acudido alguna vez, a misa, si no es así querido lector, te invito a que acudas a la parroquia de tu barrio. Durante la celebración el presbítero, es representación de Cristo, que como en la última cena, le vemos partir el pan, y tomar el vino. Simplemente por esto creo que queda fuera de toda duda, el que una mujer, si bien al igual que un hombre puede seguir a Jesús, y dar su vida por el, no puede ser representación viva de el, en una celebración como es la eucaristía, donde a pesar de que se hayan realizado algún cambio a lo largo de las historia, las formas se tienen que mantener, tal y como se hizo, en la ultima cena.

Aparte de esto, la vocación,  a la que estamos llamados, es algo muy personal, sobre la que cada persona debe discernir, intentando ver la voluntad de Dios, en los sucesos más cotidianos. No hay que quedarse quieto, ni quieta, ni tampoco hay que correr, a continuación, os dejo, algunas preguntas dedicadas a las mujeres, que creo pueden ayudarlas, a discernir sobre su vocación.

¿Es la edad un problema?

Generalmente, si la vocación es verdadera, no supone un problema, pero si eres joven, lo mejor es que te dediques hacer vida, normal, la edad ideal para decidir esta entre los 20 y los 30 años, antes no, porque aun no se tiene suficiente experiencia, y después de los treinta el corazón, tiende a endurecerse, haciendo más difícil, adaptarse al cambio tan grande, que supone consagrar tu vida al Señor. Esto no quita, para que haya personas que desde la muy tierna infancia, sientan la llamada.

¿He tenido alguna relación formal?

Si no es así, y tienes dudas, en tu corazón, sobre tu vocación, lo mejor es que pruebes a buscar, un buen hombre, que comparta tu Fe, en Cristo.

¿He vivido mucho tiempo en pecado, no puedo ser digna, de servir a Dios?

Dios, llama principalmente a los pecadores, como podemos ver a lo largo de los evangelios, lo único, necesario, es el arrepentimiento, y amar, al Señor.

¿Divorciada?

En el caso de que estés divorciada, no puedes consagrar tu vida a Dios, pues estas casada con tu marido, y formáis una sola carne, puede ser duro, y humillante, pero busca la reconciliación.

¿Viuda?

Hay casos, en los que después, de haber, muerto el marido, una mujer puede sentirse llamada, a servir al Señor, consagrando su vida, en este caso, es necesario, que no tenga hijos, o que los hijos, hayan hecho hace tiempo si vida fuera del hogar familiar.

¿En que ordenes religiosas, puedo entrar?

Como he dicho es algo muy personal, y tampoco puedo hablar imparcialmente, sobre las diversas ordenes, debido a mi apego, por dos en particular. Lo mejor es que hables con tu párroco, o director espiritual, respecto a tu vocación, y tu deseo de consagrar tu vida, el sabrá darte las directrices, necesarias, y la información, sobre que ordenes hay en la cercanía, así como orientarte, para que tu decisión, sea la más acertada.

¿Cómo decido, la orden, de la que quiero formar parte?

Tomate unos días para pasar, de retiro espiritual, con la orden a la que quieras postular, colabora activamente, con la orden, y mantente cerca, para ver como se vive el día a día, el amor y servicio a Cristo, de esta manera terminaras sabiendo si es o no tu lugar.

Espero sinceramente que este artículo, sea de ayuda, si alguien, sigue teniendo alguna duda, o desea hacer alguna corrección, tiene dos formas de ponerse en contacto conmigo, el correo que aparece en el blog, y los comentarios.

Safe Creative #0807120824468

Enlaces de interés

Jesús y María, artículo sobre la maternidad.

MENSAJE DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
A LAS RELIGIOSAS CAPITULARES
DE LA CONGREGACIÓN DE HIJAS DE SANTA ANA

DECRETO GENERAL
relativo al delito
de atentada ordenación sagrada de una mujer

Carmelitas descalzas, La mujer como miembro del cuerpo místico de Cristo

Vocacion.org, Vocaciones femeninas.

Si alguien, sabe de más enlaces de autoridad, y quiere, por favor, que los comparta, o enviándomelos, para que los añada, al artículo, o añadiéndolos, más abajo, dentro de un comentario.

Estos días entre Montes, y la radicalización del PSOE, la eutanasia, es uno de los temas candentes que han saltado a la palestra, con el objetivo de cambiar nuestra preocupación, por llegar a fin de mes, por la polémica y el enfrentamiento. Estos días he estado discutiendo sobre este tema en particular, así como otros, pero este es el que realmente más me ha llamado la atención estos días.

Por ejemplo las declaraciones de montes dicen lo siguiente:

los derechos no se consensúan, se conquistan y menos aún con quienes pretenden usar el consenso para limitar el alcance del progreso social.  Nosotros creemos que la vida es un derecho

Un gran ejemplo de avance, social, convertir un dilema ético, en derecho, para cambiar la ética de la sociedad, y no contento con eso, obviamos a gran parte de la sociedad, la reducimos a la nada, porque los derechos no se consensúan. Lamentablemente Montes olvida que la mayoría de las personas a las que “ayudo”, querían seguir viviendo. Es paradójico que un señor que en EE. UU, estaría vistiendo un mono, naranja, aquí sea defendido con la ambigüedad fiscal, y se le ponga a dar conferencias, por todo el país. Recordemos que fue condenado por mala praxis, por el colegio medico.

La vida un derecho que no dudan en negar no solo en los casos de “eutanasia” si no también en los del aborto, esta es la incongruencia de la cultura de la muerte que se nos intenta imponer, una gran cantidad de derechos, que se aplican en función de lo que convenga, lamentablemente eso es lo que una parte de la sociedad considera un avance social.

He pasado por la página del PSOE, donde al contrario que en los medios, de comunicación de un lado y de otro, parece que se han olvidado de lo que llaman “muerte digna” pero ha falta del texto sobre el testamento vital, tenemos aquí las palabras de la vicepresidenta de la Vega, recogidas por europapress:

En cuanto a la nueva ley sobre la aplicación de cuidados paliativos, De la Vega aclaró que en el congreso socialista “no se ha hablado de una despenalización de una eutanasia activa”, pero si de “avanzar” en la consecución de una “muerte digna” mediante una mayor regulación de los cuidados paliativos y revisando el testamento vital y la ley para “ver hasta donde puede llegar”. A su entender, se trata de no añadir más sufrimiento a quienes “no tienen más perspectivas de seguir viviendo”.

Vamos a ver, esto es tan inocuo, como de costumbre, digo, pero no digo, vamos a ver hasta donde podemos llegar, no añadir mas sufrimiento, el trabajo del medico no es acabar con el sufrimiento del paciente, si no salvarle la vida. Yo no puedo ver como una muerte digna, el morir de sobredosis, de tranquilizantes, tendido en la cama de un hospital, lo que quieren regular, ya existe. Es no prolongar la vida, artificialmente, algo muy distinto a lo que pretenden, que es acabar con la vida artificialmente. Esto es realmente un peligro, por que un paciente que pase por una enfermedad grave, o sea de avanzada edad, y caiga en depresión, tiene todas las papeletas, para que le asesinen. Podríamos comparar la eutanasia con la pena de muerte, pero aquí no hay jueces, hay demanda social (hacen falta camas, la seguridad social no da abasto, atiéndame a mí….), aquí no hay crimen, si no un inocente, culpable de tener una debilidad física, o mental. Sinceramente, no hay justificación, para la eutanasia.

Ahora tras esto que es poco, en comparación con lo que se ha dicho, vamos, a ver lo que nos dice la Iglesia Católica, respecto a un tema tan trascendente como este. Concretamente, palabras de Benedicto XVI, en el 2007, durante la XXII Conferencia internacional, del Consejo pontificio para la pastoral de la salud.

Los científicos, los investigadores, los médicos y los enfermeros, así como los políticos, los administradores y los agentes pastorales no deberían olvidar nunca que “la tentación de la eutanasia (…) es uno de los síntomas más alarmantes de la cultura de la muerte, que avanza sobre todo en las sociedades del bienestar” (Evangelium vitae, 64). La vida del hombre es don de Dios, que todos están llamados a custodiar siempre. Este deber también corresponde a los agentes sanitarios, que tienen la misión específica  de ser “ministros de la vida” en todas sus fases, particularmente en las marcadas por la fragilidad propia de la enfermedad. Hace falta un compromiso general para que se respete la vida humana no sólo en los hospitales católicos, sino  también en todos los centros sanitarios.

Para los cristianos es la fe en Cristo la que ilumina la enfermedad y la condición de la persona anciana, al igual que cualquier otro acontecimiento y fase de la existencia. Jesús, al morir en la cruz, dio al sufrimiento humano un valor y un significado trascendentes. Ante el sufrimiento y la enfermedad los creyentes están invitados a no perder la serenidad, porque nada, ni siquiera la muerte, puede separarnos del amor de Cristo. En él y con él es posible afrontar y superar cualquier prueba física y espiritual y, precisamente en el momento de mayor debilidad, experimentar los frutos de la Redención. El Señor resucitado se manifiesta, en quienes creen en él, como el viviente que transforma la existencia, dando sentido salvífico también a la enfermedad y a la muerte.

El Santo Padre, dirigiéndose a la asamblea, advierte, de los peligros de la cultura de la muerte, especialmente aludiendo a científicos, investigadores, médicos y enfermeros, que por su trabajo, tienden en muchos casos, a dejar de valorar, la vida humana, como una persona en menos contacto con la muerte podría, en verdad los dedicados a la ciencia medita, tienen un trabajo, noble, pero no exento del riesgo de la rutina, capaz, de corroer, la humanidad, de cualquier persona. También Juan Pablo II, nos dejo claro el valor de la vida, en la encíclica citada mas arriba (Evangelium vitae), de la cual añado la parte citada más arriba, aun así más abajo tenéis los enlaces, para quien la quiera leer, entera, es realmente un texto esclarecedor, sobre la visión cristiana de la eutanasia.

64. En el otro extremo de la existencia, el hombre se encuentra ante el misterio de la muerte. Hoy, debido a los progresos de la medicina y en un contexto cultural con frecuencia cerrado a la trascendencia, la experiencia de la muerte se presenta con algunas características nuevas. En efecto, cuando prevalece la tendencia a apreciar la vida sólo en la medida en que da placer y bienestar, el sufrimiento aparece como una amenaza insoportable, de la que es preciso librarse a toda costa. La muerte, considerada « absurda » cuando interrumpe por sorpresa una vida todavía abierta a un futuro rico de posibles experiencias interesantes, se convierte por el contrario en una « liberación reivindicada » cuando se considera que la existencia carece ya de sentido por estar sumergida en el dolor e inexorablemente condenada a un sufrimiento posterior más agudo.

Además, el hombre, rechazando u olvidando su relación fundamental con Dios, cree ser criterio y norma de sí mismo y piensa tener el derecho de pedir incluso a la sociedad que le garantice posibilidades y modos de decidir sobre la propia vida en plena y total autonomía. Es particularmente el hombre que vive en países desarrollados quien se comporta así: se siente también movido a ello por los continuos progresos de la medicina y por sus técnicas cada vez más avanzadas. Mediante sistemas y aparatos extremadamente sofisticados, la ciencia y la práctica médica son hoy capaces no sólo de resolver casos antes sin solución y de mitigar o eliminar el dolor, sino también de sostener y prolongar la vida incluso en situaciones de extrema debilidad, de reanimar artificialmente a personas que perdieron de modo repentino sus funciones biológicas elementales, de intervenir para disponer de órganos para trasplantes.

En semejante contexto es cada vez más fuerte la tentación de la eutanasia, esto es, adueñarse de la muerte, procurándola de modo anticipado y poniendo así fin « dulcemente » a la propia vida o a la de otros. En realidad, lo que podría parecer lógico y humano, al considerarlo en profundidad se presenta absurdo e inhumano. Estamos aquí ante uno de los síntomas más alarmantes de la « cultura de la muerte », que avanza sobre todo en las sociedades del bienestar, caracterizadas por una mentalidad eficientista que presenta el creciente número de personas ancianas y debilitadas como algo demasiado gravoso e insoportable. Muy a menudo, éstas se ven aisladas por la familia y la sociedad, organizadas casi exclusivamente sobre la base de criterios de eficiencia productiva, según los cuales una vida irremediablemente inhábil no tiene ya valor alguno.

Como queda claro en estas parte de la encíclica, la cultura de la muerte es un gran peligro en sociedades como la nuestra, que debido al bienestar en el que vivimos, perdemos fácilmente el rumbo, haciendo de la satisfacción, la única dimensión de nuestra vida, perdiendo fácilmente, el rumbo en cuanto, nos encontramos con, algo de dolor, siendo poco más que un tronco, arrastrado por la corriente de un río, destinado a quebrarse antes de llegar al mar. Es como dice el anterior Papa, una mentalidad eficientista, que ve al gran número de personas, ancianas, des nuestras sociedades como una carga insoportable, apartadas de nuestra sociedad por criterios de eficiencia, ami esta situación me recuerda en parta al Japón feudal, cuando el hombre anciano, recogía unos pocos enseres, y era abandonado en el monte, para que muriera sin ser una carga, para la familia, que bien no podía mantenerle, o por coyuntura social, se marchaba, a morir en soledad.

Yo respecto a todo este tema, en el que creo que mi opinión esta bastante clara, me quedo, con las palabras de Monseñor Vicente Jiménez Zamora.

Cualesquiera que sean los motivos y los medios, la eutanasia directa consiste en poner fin a la vida de personas disminuidas, enfermas o moribundas. Es moralmente inaceptable

————————————————————————————–

Enlaces de interés:

De la Vega en Europapress

Montes en El Mundo

DISCURSO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
A LOS PARTICIPANTES EN LA XXII CONFERENCIA INTERNACIONAL DEL CONSEJO PONTIFICIO PARA LA PASTORAL DE LA SALUD

Evangelium Vitae

Monseñor Vicente Jiménez Zamora, en Religión en Libertad

————————————————————————————-

Safe Creative #0807090813516

Este pasado domingo, el semanal, de El País, nos dejaba una muestra de cómo, no hace falta esforzarse, para hacer periodismo. Yo sinceramente, aunque no es periódico, de mi afición, tenia mejor considerados a sus empleados, los cuales, no recurren, a resumir los artículos en 4 párrafos, cortos, independientes, y claramente identificados, como otros medios que podríamos llamar progresistas (a mi me parece, que creen que sus lectores son lelos, por eso les dan la información, tan masticada, bien cortadita, y manipulada).

Efectivamente, como alguno, ya os habréis imaginado, me estoy refiriendo al artículo que de Jesús Rodríguez, titulado “Kiko, la cólera de Dios” del día 29/06/2008, una clara manipulación, de información sesgada, donde se sacan algunas frases, y puntos de vista, de contexto, mientras solo se da validez, a dos testimonios, por supuesto de personas que abandonaron, el Camino, sin tener una opinión, imparcial, al respeto, como muchas otras personas.

Ya lo han comentado en varios blogs, en donde se ha dado una muy buena respuesta, a este artículo difamatorio de El País, uno el de Bruno, en ReligionenLibertad, y otro el de Pedro en PeriodistaDigital.

Ha grandes modos matizar, que tengo un trato muy cercano, con el Camino Neocatumenal, y de buena tinta, se que lo que comenta Jesús Rodríguez, es mentira, pues coge, una situación individual que se haya podido dar (por ejemplo lo de los padres que retiran la palabra al hijo) tanto dentro como fuera del camino, y lo convierte en un imposición de los catequistas. Yo ahí veo mucha malicia, por parte del periodista, siendo esto solo uno de los ejemplos, del largo artículo, pero siendo como es, yo invito, más bien, ha leer, el artículo, y los comentarios de los lectores, para ver el odio que rezuman hacia la Iglesia.

Safe Creative #0806300790531

Next Page »